Las Bardenas
Las Bardenas son 415 kilómetros cuadrados de espectaculares paisajes entre los ríos Aragón y Ebro.
En el centro, las Bardenas Blancas se llaman así por la cantidad de elementos salinos y yesos que hay en el lugar. En el Sur toparemos con la Bardena Negra, más parecida a los Monegros aragoneses, compuesta por arcillas rojas y calizas. El norte está ocupado por la Meseta de El Plano y el embalse del Ferial, repleto de variadísimas especies de aves acuáticas. El Este está ocupado por la Bardena Verde, zona de estepa que ha sido recientemente recuperada como regadío. Si queremos un buen mirador, podemos elegir entre la Virgen del Yugo, el Alto de Aguilares, El Paso y el Santuario de Sancho Abarca. La actividad principal de esta zona fue el pastoreo de rebaños que desde Roncal, Salazar o pueblos próximos, año tras año, emprendían una trashumancia obligada hasta este mágico lugar. Han quedado huellas en forma de sendas, corralizas y balsas.
Pero no sólo hubo animales en las Bardenas. Contó en algún tiempo con varios castillos de los cuales hoy apenas se conservan cuatro ruinas como las del Castillo de Peñaflor. Un consejo: evitemos las Bardenas en verano. Se alcanzan temperaturas superiores a los 37º. Cuando llueve fuertemente, tampoco es aconsejable, ya que el lodo nos puede ocasionar problemas.
Fuente: hotelespamplona.com